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    • Cómo equilibrar una VMC: caudales, presión y ruido
    Jokin Ma / 14.06.2026 - 08:23:00

    ¿Cómo se equilibra una VMC y qué pasa si los caudales no coinciden?

    Cómo equilibrar una VMC: caudales, presión y ruido

    Una instalación de Ventilación Mecánica Controlada (VMC) puede estar bien dimensionada en el proyecto y, sin embargo, no distribuir el aire como estaba previsto una vez puesta en marcha. Los recorridos de los conductos, las pérdidas de carga y la regulación de las distintas derivaciones influyen en el caudal que llega a cada estancia.

    Por eso, el equilibrado de una VMC es una fase importante de la puesta a punto. Consiste en comprobar y ajustar los caudales de impulsión y extracción para que se correspondan con los valores establecidos en el proyecto, sin generar restricciones innecesarias ni molestias para los ocupantes.

    Una VMC no está correctamente regulada solo porque el ventilador funcione. También hay que comprobar que el aire se distribuye entre las diferentes bocas en las cantidades previstas.

    Qué significa equilibrar una instalación de VMC

    Equilibrar una VMC significa ajustar el caudal de cada boca de impulsión o extracción según las necesidades de la estancia. No se trata de que todas las bocas muevan la misma cantidad de aire, sino de que cada una alcance el valor que le corresponde.

    En un sistema de doble flujo, el aire nuevo se impulsa hacia las estancias secas, como salones y dormitorios, mientras que la extracción se realiza principalmente en cocinas y baños. Las dos redes deben funcionar de forma coordinada y mantener el balance general previsto durante el diseño.

    En los sistemas de simple flujo, el ventilador extrae el aire de las zonas húmedas y la entrada se realiza mediante dispositivos de admisión. En este caso se comprueban los caudales de extracción y se verifica que las entradas y los pasos de aire entre estancias permitan el recorrido previsto.

    Los valores de referencia deben proceder del proyecto y de la normativa aplicable. Para conocer los criterios de ventilación en viviendas, se puede consultar nuestro artículo sobre los requisitos del CTE en ventilación.

    La relación entre los caudales y las pérdidas de presión

    Aunque dos bocas tengan asignado el mismo caudal, sus conductos pueden presentar resistencias muy distintas. Una derivación corta y con pocos cambios de dirección no se comporta igual que otra más larga, con codos y conexiones adicionales.

    Al circular por la red, el aire encuentra resistencia en los conductos, derivaciones, filtros y terminales. Estas pérdidas de carga influyen en el reparto del caudal disponible y pueden provocar que unas estancias reciban demasiado aire mientras otras quedan por debajo del valor previsto.

    El equilibrado permite corregir esas diferencias mediante los dispositivos de regulación contemplados en la instalación. Sin embargo, conviene distinguir entre un ajuste normal de la red y un problema de dimensionamiento: si una derivación ofrece demasiada resistencia, regular el resto de bocas puede no ser suficiente para alcanzar los caudales necesarios.

    Tampoco es recomendable aumentar sin más la velocidad del ventilador. Esa medida puede incrementar el caudal total, pero no garantiza que se reparta correctamente y puede elevar el consumo eléctrico y el nivel sonoro.

    Cómo se realiza el equilibrado de una VMC

    Para equilibrar la instalación es necesario disponer de los caudales de proyecto y comprobar su distribución real cuando la red ya está montada.

    Comprobaciones antes de medir

    El primer paso es revisar que las bocas y los conductos estén correctamente conectados, que no existan obstrucciones visibles ni fugas y que los filtros se encuentren en las condiciones indicadas por el fabricante.

    Antes de realizar las mediciones, el equipo debe estar funcionando a la velocidad prevista y con los caudales estabilizados. Si dispone de varios modos de ventilación, se anotará la configuración empleada para que las comprobaciones puedan repetirse en las mismas condiciones.

    Medir el caudal en cada boca

    La medición debe realizarse con instrumentos adecuados para el tipo de terminal y el rango de caudal. A continuación, se comparan los resultados con los valores del proyecto, anotando los datos de impulsión y extracción por estancia.

    La comparación permite reconocer las bocas con exceso de caudal y aquellas que no alcanzan el valor previsto. También interesa comprobar los caudales totales de cada red, ya que una distribución aparentemente correcta en algunas estancias puede ocultar un desajuste general.

    Regular y volver a comprobar

    Con los resultados de las mediciones se ajustan los reguladores de caudal, las bocas o los parámetros permitidos por el equipo, según el sistema instalado.

    El ajuste de una derivación puede modificar el caudal de otras, por lo que no basta con medir una sola vez. Es conveniente repetir las comprobaciones hasta obtener una distribución conforme al proyecto y registrar la configuración final.

    Ese registro servirá como referencia para la entrega de la instalación y para las revisiones posteriores.

    En los sistemas EKKOAIR by Jeremias que utilizan conductos semirrígidos EKKOFLEX Ø75, la regulación de las distintas derivaciones puede realizarse mediante reductores de caudal con anillas extraíbles. Su función es compensar las diferencias de resistencia entre recorridos para aproximar el reparto del aire a los valores previstos.

    Para facilitar esta operación, Jeremias dispone de Air-Calc, una calculadora online específica para estos reductores.

    La herramienta permite seleccionar la distribución de la vivienda e introducir las longitudes de los conductos EKKOFLEX Ø75 desde el equipo hasta las bocas de impulsión y extracción. Con esos datos, obtiene los caudales asignados a cada local según la configuración prevista y el número de anillas que deben retirarse de cada regulador. Los resultados pueden descargarse en PDF.

    Los reductores se colocan en las conexiones correspondientes del equipo, siguiendo las instrucciones de instalación de EKKOAIR. Para obtener una propuesta coherente es importante introducir todas las derivaciones de la red que se está calculando, no solo las más largas.

    Air-Calc ayuda a preparar la regulación, pero no realiza una medición del caudal real en la vivienda. Esa comprobación es una tarea distinta y debe efectuarse cuando lo requiera el procedimiento de puesta en marcha.

    Del mismo modo, los recuperadores que incorporan funciones de equilibrado automático entre impulsión y extracción no sustituyen necesariamente la regulación del caudal en cada una de las bocas. Son dos niveles diferentes del funcionamiento de la instalación.

    Un caudal inferior al previsto puede reducir la renovación del aire en una estancia y dificultar la eliminación de humedad, olores o contaminantes. Por el contrario, una impulsión excesiva puede provocar corrientes molestas o aumentar la velocidad del aire en los terminales.

    En algunos casos también aparecen ruidos, especialmente cuando se trabaja con velocidades elevadas o se introduce una restricción excesiva en algún punto de la red. No obstante, el ruido no siempre se debe a un problema de equilibrado: también pueden intervenir el diseño de los conductos, los equipos y su instalación.

    En sistemas de doble flujo, las diferencias entre los caudales totales de impulsión y extracción pueden alterar el balance de presión previsto para el edificio. Por ello, la revisión debe considerar tanto las bocas individuales como el conjunto de la instalación.

    Una regulación correcta comienza antes del montaje. Los recorridos de los conductos, las secciones, las derivaciones y la ubicación de los terminales deben permitir que los caudales de proyecto se alcancen sin generar pérdidas de carga innecesarias.

    La ventilación de doble flujo exige coordinar el recuperador y las redes de impulsión y extracción. Después, durante la puesta en marcha, es necesario verificar cómo se comporta el sistema realmente instalado.

    Diseñar, regular y comprobar son fases complementarias. Una red bien calculada facilita el ajuste, mientras que las mediciones permiten confirmar si la instalación responde a lo previsto.

    En Jeremias, las soluciones EKKOAIR y herramientas como Air-Calc ayudan a los profesionales a preparar esta regulación y a trabajar con una distribución de caudales adaptada a cada proyecto.

    El equilibrado de una VMC permite comprobar que cada estancia recibe o extrae el aire previsto en el proyecto. Las pérdidas de carga, la configuración de los conductos y los ajustes de las derivaciones influyen directamente en el resultado.

    No basta con dimensionar correctamente la instalación: también hay que verificar sus caudales una vez montada. Esta comprobación contribuye a mejorar la renovación del aire, el confort y la fiabilidad del sistema durante su funcionamiento.

     

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